Siempre he dicho que los humanos nos parecemos a los animales y cada uno tenemos el nuestro. Una amiga muy querida me llamaba ardilla ..ardi ..y me encantaba , porque decía que siempre estaba saltando de árbol en árbol, de tienda en tienda, buscando frutos para crear nuevos diseños.

Mi ardilla interior ahora es más reposada y descansa más, por suerte.

 

Ardilla

Os puesto una cerámica maravillosa del Museo Nacional de Bellas Artes de Madrid.