En el Cuartel General del Ejército del Aire. Fuimos aproximadamente 400 civiles.

En un momento en que hace falta unión, fidelidad y sacrificio, me siento orgullosa del Ejército español y de sus valores y entrega ; proclamo mi lealtad ante la nación española, mi deseo de ser buena ciudadana y mi compromiso ante el bien común.

Fue muy emotivo porque nos inscribimos mi madre, mi hermano y dos de mis hijos, con lo cual nos dieron una mención especial por tres generaciones, que la recibimos en mano del Jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire.

Viva España ¡

Aprovecho para saludaros a todos pues hace mucho que no lo hacía personalmente pues no subo fotos mías pero hoy la ocasión lo merece.

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Tomar el juramento a quien acaba de entrar en el Ejército es una ceremonia que procede de laantigua Roma. Entonces se llamaba ‘sacramentum’ y convertía, jurídicamente hablando, a un ciudadano en un legionario. Esta transformación era lo que le legitimaba para portar armas y usarlas… contra los enemigos de Roma.

En España se conocen juramentos desde la Edad Media, cuando se estaba en el proceso de laReconquista y, muy frecuentemente, se estaba en guerra. Los primeros juramentos eran para que los capitanes se aseguraran de que el soldado era el propietario de las armas –y del caballo- que traía, que cumpliría sus obligaciones con fidelidad, que no se retiraría a su casa sin que le dieran permiso expreso, que denunciaría los fraudes en la administración de los dineros del Rey, etc.

Desde entonces, a lo largo de los siglos y en toda Europa, se ha mantenido el juramento ‘militar’, mediante fórmulas y rituales fijados por las máximas autoridades, ya fuera el Rey o el Gobierno. Desde el siglo XIX, y al compás del perfeccionamiento del sistema político en el que el Ejércitohabía dejado de ser ‘real’ –es decir, defensor de los intereses del ‘rey soberano’- para pasar a ser ‘nacional’ –defensor y protector de los intereses del ‘pueblo soberano’-, estas ceremonias ritualizadas se celebraban en las calles y plazas más importantes de nuestras ciudades. Era uno de los pocos grandes espectáculos que atraían a prácticamente toda la población. La razón de este atractivo estaba, además, en que, como aquel Ejército era muy numeroso y había reclutamiento obligatorio, el Servicio Militar afectaba a prácticamente todos los jóvenes y, por lo tanto, a sus familias.

En los tiempos recientes, sobre todo desde la gran reducción del tamaño del Ejército y la suspensión del Servicio Militar Obligatorio desde 1996 -que dio paso a la total profesionalización de la Tropa – se han venido reduciendo aquellas grandes ceremonias de la jura de bandera porque el Ejército es más pequeño y cada año ingresan en él pocos chicos y chicas. Pero también es cierto que, paralelamente, se venía apreciando que cada vez más civiles pedían, sin hacerse militares, poder hacer su ‘Jura de Bandera’, aprovechando que un hijo, un hermano o un sobrino militar hacían la suya. El auge de este fenómeno hizo necesario establecer el procedimiento administrativo por el que cualquier español, civil, puede pedir y obtener del Ministerio de Defensa la posibilidad de hacer su personal ‘Jura de Bandera’.

ES UN DERECHO DEL CIUDADANO

La Constitución reconoce al ciudadano el derecho -a la vez que le impone la obligación- dedefender a España (Art. 30); y también establece la igualdad de los españoles ante la ley (Art. 14), el derecho a participar en los asuntos públicos, directamente (Art. 23) y, sobre todo, la consagración de la libertad individual, como el primero de los valores superiores en los que se sustenta nuestro ordenamiento jurídico nacional (Art. 1).

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