Estaría muy bien llegar a 10000 pasos a diario. Me gusta revisarlo al final del día; motiva y alienta. Cuando voy a Madrid, me gusta caminar y visitar a mis clientes a pie; en el camino aprovecho mucho el tiempo.

Aunque a veces me excedo porque voy con el teléfono, como casi todos. Hay riesgo de choque, veo que el resto está igual. Pasamos demasiadas horas al día publicando en redes, a pesar de que me he propuesto reducir el tiempo.

A mis amigos y familia les dedico menos, pero lo solvento con llamadas, lo justo. Mi perra Emily no entiende por qué ahora no le doy los paseos larguísimos de antes, donde iba leyendo.

Curiosa soy, siempre apurando los momentos. Así me conocen en el vecindario, la que leía y que ya no ven. Trabajo muchísimo en el taller. Esta semana, recomiendo un diseño todo terreno para caminar: los pendientes Agua de arroz y Agua de rosas.