Exposición impresionante que vimos para cerrar la etapa de Madrid; siempre en movimiento..familia nómada..
Feliz porque fuimos los cinco más el novio de nuestra hija mayor..primera salida y fue cultural..qué alegría me dio vivirlo; además estaban las entradas vendidas y gracias a que me hice amiga de los vigilantes, pudimos pasar..esas oportunidades que son oro..pues tendríamos que volver en otro momento y no se iba a dar..vivimos momentos muy emotivos desde que llegamos hasta que marchamos.
Pinta la ciudad, árboles y figuras humanas. Hace dibujos y también esculturas.
Arranca la visita con la pintura de un ático, que había empezado hace años y que lo visitó después y lo reformó pues cambió su mirada del mismo..mordedura del tiempo en las paredes..proceso de crecimiento espontáneo..añadiendo tablas..Rubens y Degás también lo hicieron.
Madrid y Tomelloso..lugares de infancia protegida de Carmencita, su hermana.
Casas y ventanas abiertas al paisaje exterior..
Antonio y Mari, esculturas de sus abuelos; imponentes..al estilo de los matrimonios romanos, que se enterraban con las manos unidas.
Cuadro genial de la nevera de su casa; deseo de pintarla con la luz encendida caliente..mezcla de lo orgánico y lo inorgánico.
María su hija, dibujo que expresa una emoción; su mirada nos atrae..el dibujo es un método de reflexión.

La figura humana desea pasarla a escultura y el paisaje a pintura.
La Gran Vía..vibra el cuadro entero..No se sabe si los cuadros están terminados..nunca se terminan..son anhelo de perfección.
El Membrillero me gusta por lo que significó..tantos años..entra en relación apasionada con el tema..se obsesiona con el objeto..Deja al contemplador un espacio para sentir y vivir la obra a su manera.

Hombre y mujer: esculturas que deseaba ver desde hace mucho años..mucho tiempo leyendo sobre ellas, o interesándome sobre su estado; en madera policromada; fue expuesta en la Marlborough de New York y comprada allí; pidió que la pieza volviera a Madrid para continuar con su trabajo..cómo son sus miradas, me impresiona las marcas de la sangre en los brazos y en la cara del hombre; para mí son Antonio y su mujer..aunque parecieran Adán y Eva o dos personas de edad indeterminada; no se comunican entre sí pero uno no existe sin el otro.

La Alacena: cuadro con bordados, encajes, florero..su esposa maría Mreno arriba..la mano femenina en el hogar.
Su hija María recuerda vivir con la rutina de trabajo de sus padres, dedicados al oficio de pintores. Recuerda el misterio cuando venía la modelo a posar en la bañera..cerraban la puerta del cuarto de baño y escuchaba el sonido del agua encender y apagar..ese cuarto de baño fue el lugar ocupado por su padre.
Cama con mujer dormida, en madera policromada en relieve.
Bodegones..escenas de comedor..su hija recuerda los platos con el borde azul, trozos de pollo y queso, botes de medicina, huevo duro que llegó a no pesar..tapó la mesa y después la destapó para retomar el cuadro; importancia de las circunstancias que rodean el cuadro. Pintó un conejo y como el tiempo avanza, lo tenía que congelar y sacar en cada sesión..tomaba color a medida que se deshacía..
Flores, nietos..últimos temas de la exposición grandiosa que finaliza en Septiembre y que no os podéis perder.

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