Qué bonito nombre. Hoy vuelvo a Buenos Aires y toca cultura.
Volvamos a 1810..si bien hace poco celebrábamos el Bicentenario..Buenos Aires fue diseñada como un verdadero damero ( Garay). Tras muchas luchas internas para definir el perfil de país, había una ideología de crear una nación mirando a Europa; hay que mirar al progreso, pensaban..1880 ya con Aduana; 1887 Primer ferrocarril. Julio Roca, Presidente, fue el impulsor de la transformación de la ciudad. La generación del 80 mira a París; el modelo es Francia; grandes avenidas, lugar de esparcimiento antes no considerado, agua corriente, sistema de cloacas..
El impulsor de la Avenida de mayo fue en 1883 Torcuato de Alvear, primer intendente; pasó de ser capital de provincia a de la nación: «Buenos Aires tiene que tener un gran bulevar» y así fue creada mirando a parís. Era complicado porque implicaba romper una manzana desde El Cabildo hasta el Congreso, creándose así un eje cívico. Después de la fiebre amarilla y cólera en 1870, se convierte Buenos Aires en el «granero del mundo» y decide romper con su pasado histórico para que se pueda abrir la Avenida de Mayo; es más importante que lo colonial del Cabildo, al que se le cortan tres arcos puesto que el pasado estaba asociado al atraso..
La Avenida de Mayo era la «vidriera de la sociedad»..qué bonito cuando así lo escuché a la guía..son expresiones que me tumban..Era el espacio donde los artistas se juntaban; donde está el Café Tortoni..esta vida que empezó siendo parisina, pasó a ser madrileña por los cafés, restaurantes..
Café España y Bar Iberia, esquinados, donde se peleaban ambos bandos de la guerra civil española.
El Hotel Castelar, diseñado por Palanti, que vino a hacer la exposición Universal representando a Italia y se quedó..En 1933 el hotel tuvo alojado a Lorca por 6 meses (dedicaré diario), quien quedó impresionado de cómo lo recibieron ( como yo)..»Buenos Aires tiene algo que atrae al viajero y lo fascina..».
Teatro Avenida, donde actualmente representan Madame Butterfly; lugar donde Lorca se rodeaba de artistas, que parece ser le aconsejaban no volver a España..
Holet Metropol, Hotel París, Hotel Majestic, donde se alojaron las delegaciones para el Centenario..edificios de Art Nouveau (foto) y Art Decó..nada envidiaban a lo internacional.
Galerías de arte únicas, edificios que me recuerdan a Barcelona, áticos como los de la Gran Vía madrileña..
Me despido con el Palacio Barolo, de Palanti, una alegoría de la Divina Comedia de Dante Alighieri.
En un trocito de calle, todo lo que aprendí. Siento que os la he mostrado tal cual embajadora de esta ciudad que amo y que me hace llorar al ver tanta maravilla y no ser mostrada al mundo como merece. La semana que viene visitaré el Congreso y os contaré.

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