Otra ciudad española..buena información para este Sábado santo..
Ayer pasamos el día allí; recorrimos la ciudad y sus Iglesias grandiosas ( fotos) y monumentos. Visitamos donde nació Santa Teresa y San Juan de la Cruz. Cerramos el día con la procesión de todos los pasos de la semana. Muchísimo frío inolvidable por el calor interno de amor en un día de Viernes Santo ya pasado..me da pena que termine la Semana Santa..siempre mis penas..pero vamos hacia la Resurrección ¡

Ávila es un municipio español situado en la comunidad autónoma de Castilla y León y una ciudad, capital de dicho municipio y de la provincia homónima.

La ciudad de Ávila posee los títulos de «Ávila del Rey» —otorgado por Alfonso VII—, «Ávila de los Leales» —otorgado por Alfonso VIII— y «Ávila de los Caballeros» —otorgado por Alfonso XI—, todos ellos presentes en la bandera de la ciudad. La principal seña de identidad de Ávila es su muralla medieval completa de estilo románico. Ha sido considerada tradicionalmente como «ciudad de cantos y de santos».Su casco histórico medieval, en excelente estado de conservación, fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1985.

avila
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Algunos historiadores apuntan que la actual ciudad de Ávila fue una fundación ex-novo de los romanos,quienes le dieron el de Abila, Obila, Abyla o Abela. La ciudad romana estaba formada casi exclusivamente por el actual casco viejo, la parte rodeada por las murallas, junto con puentes, calzadas, mosaicos o en las plazas del Mercado Grande y el Mercado Chico, que son parte de los restos romanos que pueden contemplarse en la actualidad.

El interior de la ciudad aún mantiene el trazado típico de las ciudades romanas tipo hiberna (castros estables), de contorno rectangular, con dos calles principales —cardo y decumano— que se cortan ortogonalmente en el centro, donde estaba el foro. Actualmente este trazado aparece solo parcialmente modificado, reconociéndose fácilmente antiguas entradas romanas en las puertas de San Vicente y Gonzalo Dávila, donde los cubos defensivos originales fueron conglobados en la muralla medieval. También se mantienen las manzanas cuadrilongas recuerdo de las insulae romanas.

El mayor esplendor de la ciudad bajo dominio romano tendría lugar en los siglos I y II d.C.

Los primeros asentamientos visigodos en la península se fueron realizando poco a poco y en grupos reducidos a lo largo del siglo V y comienzos del siglo VI. Tras ocupar los visigodos en un primer momento la Galia —reino visigodo de Tolosa— posteriormente se extenderían por el territorio peninsular para terminar formando el reino visigodo de Toledo en el siglo VI, que perduraría hasta la invasión musulmana.

Los visigodos utilizaban la tierra para cultivar cereal y alimentar al ganado. Los principales testimonios de esta dominación visigoda en Ávila provienen de pizarras inscritas encontradas en distintos puntos de la provincia.

No existen muchos datos de Ávila bajo dominio musulmán, cuyo nombre árabe fue Ābila (آبلة). En el año 714 la ciudad fue desmantelada por Tarik o por Muza,por lo tanto debe suponerse que en ese momento estaba amurallada. Lo único que parece seguro es que la ciudad se convirtió en un punto estratégico, siempre deseada por árabes y cristianos como enclave defensivo, y que los enfrentamientos por su posesión fueron permanentes. Hubo incursiones de varios reyes cristianos en la ciudad después de la ocupación musulmana, pero no llegaron a asentarse. Alfonso I llevó a cabo varias expediciones en territorio musulmán, en primer lugar en Galicia en el año 742 y posteriormente una campaña por el centro peninsular
Puerta del Carmen, murallas de Ávila.

Tras estas incursiones se suceden en Ávila tres siglos de los que se conocen pocos aconteceres. A partir del siglo VIII muchas ciudades de la meseta y el centro peninsular pueden considerarse dentro del llamado «desierto estratégico», donde se produjo un fuerte despoblamiento y que se convirtió en tierra de nadie. En el año 785 la ciudad parece que ya estaba de nuevo bajo dominio musulmán, puesto que fue visitada por Abderramán I. Según cuentan las crónicas la ciudad fue liberada por Alfonso III en sus campañas que llegaron hasta el Tajo y que fue asegurada tras la batalla de Simancas bajo reinado de Ramiro II de León. La ciudad cayó de nuevo en manos musulmanas durante las campañas de Almanzor a finales del siglo X. Tras unos tímidos intentos de repoblación por parte del conde de Castilla Garci Fernández, en el año 1007 Abdelmelic Almudafar derribó sus murallas hasta los cimientos. Durante el reinado de Fernando I de León la ciudad estaba prácticamente destruida.

A finales del siglo XI Alfonso VI de León y Castilla encargó a su yerno Don Raimundo de Borgoña la repoblación del centro de la península. Con el fin de proteger Toledo procedió a repoblar y cercar las ciudades de Salamanca, Ávila y Segovia. En esta repoblación intervienen ciudadanos de origen navarro, franco, aragonés y mozárabe. Las crónicas citan 1092, una vez conquistada Toledo y celebradas las nupcias de Raimundo de Borgoña con Doña Urraca —hija de Alfonso VI—, como año en el que se iniciaron los trabajos de reconstrucción de Ávila, sus murallas y el Templo del Salvador. Durante esta época se establecieron relaciones feudales entre campesino y señor mediante el establecimiento de contratos agrarios. Destaca una relativamente importante industria textil, que sin embargo no pudo competir con los paños flamencos e italianos.[64]

Durante la época de los Reyes Católicos (segunda mitad del siglo XV) y de Carlos I y su hijo Felipe II (siglo XVI) la ciudad vuelve a renacer gracias a las idas y venidas de la corte. Ávila prosperó y la provincia fue testigo del nacimiento de varios personajes religiosos, escritores y consejeros espirituales como pudieron ser Santa Teresa de Cepeda y Ahumada —más conocida como Santa Teresa de Jesús—, nacida en la capital, y San Juan de la Cruz, que nació en la localidad de Fontiveros. Su concejo fue uno de los principales organizadores de la Guerra de las Comunidades y en ella se formó la primera junta de los comuneros.

A partir de finales del siglo XVI y comienzos del siglo XVII la ciudad comenzó una larga decadencia y despoblación. El inicio de este declive se vio inscrito en la fase de dificultades que atravesaba el Imperio español.

A lo largo del siglo XIX la ciudad continuaría con la decadencia y el estancamiento característicos de los siglos anteriores. En 1864 el poeta Gustavo Adolfo Bécquer diría de ella:

«Casi perdida entre la niebla del crepúsculo y encerrada dentro de sus dentellados murallones, la antigua ciudad, patria de Santa Teresa, Ávila, la de las calles oscuras, estrechas y torcidas, la de los balcones con guardapolvo, las esquinas con retablos y los aleros salientes. Allí está la población, hoy como en el siglo XVI, silenciosa y estancada.»
Gustavo Adolfo Bécquer, 1864[79]

Edad Contemporánea
Puerta y plaza del Alcázar (actual plaza de Santa Teresa) en el año 1860.

La ciudad de Ávila fue saqueada por los franceses durante los días 4, 5, 6 y 7 de enero de 1809, por orden del mariscal francés Lefèvbre. Las tropas francesas desvalijaron varias iglesias de la ciudad, además de casas particulares, y tuvo lugar el incendio del matadero de la ciudad.[80] Durante la segunda mitad del siglo XIX se produce una lenta recuperación demográfica con la construcción del ferrocarril, haciendo de la ciudad un importante nudo en la línea de Madrid a la frontera francesa por Irún.

El proceso de desarrollo e intensa urbanización que se inicia en el siglo XX ha conducido a la ciudad a un segundo plano de la realidad española. Las primeras décadas del siglo han mostrado asimismo un cierta tendencia de la ciudad a preservar sus tradiciones frente a los cambios sociales que se habrían de producir necesariamente en todo el país. En 1936, tras el estallido de la Guerra Civil, la ciudad, al igual que la práctica totalidad de Castilla y León, pasa a formar parte rápidamente de la zona ocupada por las tropas sublevadas.

Guerra Civil Española en la provincia de Ávila.

Durante la dictadura franquista se intensificó el proceso de despoblación de la provincia que afectó, necesariamente, a la ciudad.

Adolfo Suárez —presidente español durante la Transición y primer presidente de la democracia posterior al Franquismo— realizó parte de su carrera política desde Ávila (nació en el pueblo de Cebreros).

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