Eso pensábamos todos al verle plegarse para alcanzar el cacahuete con la trompa. Fue ayer en el zoo, donde me gusta ir al menos una vez al año; esta vez fue con los hijos y nos reímos mucho.
Hoy no vamos a hablar de su privación de libertad, pero sí de lo graciosos que son. Los monos se las ingeniaban para sacar la mano y dar un golpe a una tabla para así hacer caer la comida. Las llamas escupiendo; los leones marinos aplaudiendo..
Aprendimos mucho pues fuimos con calma y pudimos leer las explicaciones. Tomamos pochoclo (palomitas de maíz) y panchos (perritos).
La vida es un regalo.

Pin It on Pinterest