Hacía mucho que no os presentaba a otro amigo argentino.
Este hombre escucha el transistor pegado a una pared de la calle Rodríguez Peña arriba. Dice que no tiene a nadie; ni familia y que vamos siempre corriendo. Me cuenta que se siente acompañado escuchando las voces que hablan al pasar. Hay una mujer que de vez en cuando va a hablar con él al volver de los judgados.
Me cuenta que ganó un dinerito en «un juego de algo» y con eso se compró la radio que le costó 37 pesos (8 euros y pico) y que es muy buena porque tiene toma de tierra eléctrica y la carga por la noche para así no gastar las pilas que son muy caras..aunque ha encontrado un lugar que las venden más baratas..
Le faltan los dientes pero sonríe con la boca bien abierta. Con su bolsa de deporte en el suelo; siempre así todos mis amigos de la calle, pues cargan con lo poco que tienen.