Así está mucha gente así; va y viene el frío, mezclado con días de mucho calor.
El tema surge porque me atendió en una tienda una mujer que no paraba de hacer ruido con los mocos, venga a subir y bajar de la nariz; venga a sacar el pañuelo que doblaba y volvía a guardar. Ya me conocéis los habituales y no soporto » los ruiditos » y ya los de boca o nariz me llegan a enfermar. Podía haberme vendido de todo pues necesitaba muchas cosas, pero con tal de no escuchar esos resoplidos, me fui.