Gracias a este invento os puedo escribir. Lo hago hoy en uno muy viejo, mientras una mujer va limpiando los ordenadores de al lado. En este momento están descargando botellas de agua a mi lado ya que también venden bebidas y comida.Un recuerdo a María, mi chica verili que montó después su cíber. La calle es ruidosa y los teclados de al lado suenan fuerte. Da igual, el caso es sentirme conectada con el mundo y con los que quiero. Es un resoplido el que doy cuando me siento; qué alegría poder abrir la página, leeros y escribir el diario después. Siento que os está llegando tarde ya que por la diferencia de horario no me podéis leer al arrancar el día, pero en breve os daré todo lo mejor de mí. Son días cansados y de dolor de pies. Lo bueno es que voy andando a todas partes y en dos días noto que he adelgazado, lo que me agrada. Por supuesto que el verano se me olvidó y ni me imagino que estamos en Agosto. Amanezco a las 6.45 y desayunamos juntos antes de llevar caminando a los hijos, que entran a las 7.30. Lo que es la vida, siempre tuve la espinita de haber trabajado tanto y de no haber podido atenderles de pequeños al 100%. Ahora es el momento; las niñas salen a comer pronto y las recojo..no..las busco..y luego las llevo y luego recojo..no..busco al pequeño al salir del cole..y voy vengo con alegría y de momento en soledad. Las madres son amorosas y se presentan e invitan a cafés. Una muy graciosa ayer me dijo su nombre y como no me acordaba, se lo volví a preguntar y me responde: «Julia, pero acuérdate de Julia Roberts y ya no se te olvida..» Así de positivos son todos . Da gusto que no veo malas caras y que todo el mundo saluda con un «buen día»..Acabo de estornudar y el señor de al lado me dice «Salud»..llevo varias horas en esta especie de box, como cita Mercedes Milá hoy en su blog. Happy day.