Ayer había quedado con mi amiga Martina del alma y pensé que como siempre voy con prisas, que mejor llegaría con 15 minutos antes. Cuando cierro la puerta del coche , presencio un accidente de un coche conducido por una señora bastante mayor contra unas mujeres que iban en moto. Pudo ser peor el resultado pero por suerte llegó la ambulancia y se llevó a la mujer más afectada. Luego nos dijo su amiga que estaba triste por ella pues estuvo 30 años de monja de clausura y le asusta salir a la calle; su debut fue ayer y terminó en un hospital. No quiero contar cosas tristes sino alegría porque la vida está por delante..Me dio felicidad poder asistirles y sobre todo, calmar a la señora que infringió la norma y a la mujer del suelo poderla dar mi amor; la tranquilicé y le daba agua hasta que se mareó. La gente se amontonaba y les pedía que no mortificaran más a «la culpable»; que nos pusiéramos en su piel..ella lloraba y temblaba y justificaba que en sus muchos años de conducción nunca le había pasado nada..una señora llamaba a su marido para que viniera al lugar de los hechos y contarle todo..cuánto cotilleo..es una parte de España..LLegó la policía y el agente fue buenísimo..y eso q a mí verles me da miedo..me asustan ¡ y el hombre le preguntaba a la malherida con ternura y cariño..se lo dije; que daba gusto cómo se dirigía a las personas y él me dijo que normalmente sólo les dicen cosas malas..que agradecía las buenas palabras..y es que la moraleja de esta historia es que la gente es muy buena porque las mujeres afectadas podrían haber malmetido para que le quitaran el carnet y todo se hizo con mucho respeto y educación. La controladora de las multas pasaba y también quería ayudar..éramos una pequeña familia..la verdad es que estoy muy contenta pues recién he llamado por teléfono a las mujeres de la historia y las aguas vuelven a su cauce y el reposo sanará.

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