Después de 15 días sin haber parado un segundo; demasiado trabajo para retomar nuestra vida en Madrid. Estoy contenta y en paz. Me adapté al segundo y es como si hubiera vivido una película lejana..no puedo creer todo lo que pasé y cómo ahora esté en otro país, con otros personajes y con un hábito de vida totalmente cambiado.
Mis hijos se adaptaron genial y Kun es libre; se escapa en cuanto alguien entra en casa y cruza como loca a perseguir conejos en un campo en frente ; regresa por la noche, como una niña mala, temblando y sumisa..viene a comer y dormir.
Añoro mis paseos por la Recoleta; hoy lo haré por mi zona y espero recuperar el tiempo perdido; mis piernas lo necesitan pues el orden de mi taller exige mucho cansancio; ya pronto me siento a trabajar..qué ganas; podré servir pedidos pues tengo abandonados a mis clientes y no por gusto.
Vivo en el silencio siempre que puedo; recibimos recién visitas de amigos y disfrutamos dando todo lo que con tanto esfuerzo podemos ofrecer .
Los chales de María me cobijan y me reconfortan.
Me siento en el banco con recogimiento y pensando mucho sobre lo vivido; ha sido mucho. Agradezco a Dios mi vida y la de todos vosotros.
Besos dominicales+