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El penúltimo vuelo del colibrí

Los expertos creen que solo quedan unos 50 ejemplares de cometa de vientre gris. En breve podría convertirse en la tercera especie extinguida del ave más pequeña del planeta.

EL COLIBRÍ ES EL AVE más pequeña del planeta y su único habita es el continente americano , pues las 343 especies conocidas se diseminan desde Alaska hasta la Patagonia. Así, sólo en Ecuador viven 163 variedades, 135 en Colombia, 97 en Venezuela, 57 en México, 26 en Costa Rica, 19 en Estados Unidos y apenas 5 en Canadá. En Perú existen 100 especies de picaflores que podrían quedar reducidas a 99 porque el cometa ventrigrís o cometa de vientre gris (Taphrolesbia griseiventris) —un bellísimo colibrí de plumaje azul, gris y verde— está a punto de extinguirse para ­siempre por culpa de los incendios forestales.

BirdLife International considera que 29 especies de colibrí corren serio peligro de extinción, pero advierte que el cometa ventrigrís tal vez haya desaparecido como la esmeralda de Brace (Chlorostilbon bracei) y la esmeralda de Gould (Chlorostilbon elegans), exterminados de los bosques de Jamaica a fines del siglo XIX, cuando las europeas más elegantes decoraban sus sombreros con delicadas plumas de colibríes, unas aves que imaginaban como flores voladoras. El cometa ventrigrís sería la tercera especie desaparecida de colibrí y la primera ave extinguida en Perú. Qué triste honor.

El País Semanal. Por Fernando Iwasaki.

2 Comments

  • Marisa

    Ayer leí esta noticia y sentí mucha pena. El colibrí es un pájaro hermoso, frágil y elegante que no merece este destino. Es como decir: «A partir de hoy, se extingue la belleza». Como se cuenta en el artículo, su hábitat se extiende hasta la Patagonia y es allí, cerca, donde yo he podido verlos, aunque también tuve la suerte de verlos en Perú. Además, en la playa donde mi hermana y sobrinas tienen una casa pequeña de veraneo, se ven muchos, ya que es un lugar lleno de vegetación, con muchas flores de las que liban, en ese vuelo nervioso y breve con que van de un sitio a otro. Tanta energía requiere alimento permanentemente, de allí ese «frenesí». Y os cuento que a mi me ocurrió algo inusual: un verano, un colibrí se metió en la casa que os comenté, por la ventana. Se quedó un instante sobre la pared, desconcertado y me dio tiempo a cobijarlo en mi mano y sacarlo al jardín para que volviese a volar. No os imagináis la fragilidad de ese cuerpecito, creo que no pesaba más de cinco gramos. Fue un momento mágico.
    Cuidemos la Naturaleza y la vida.
    Abrazos.

  • Liliana

    Que pena mas grande amo esta ave tan pequeña pero tan hermoza es par mi unas de las aves mas linda en mi jardin siempre me visitan yo pongo flores y plantas que puedan recolectar nectar o ese juguito q da las flores de q ellos se alimenran ej madreselva ,rosa china ,etc besos q ternura esa manito tan pequeña de Mia

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