Hace años vi un reportaje y me impactó ver cómo los caballos ayudan a las personas enfermas a mejorar sus discapacidades psíquicas y mentales.
La película de Robert Redford : El hombre que susurraba a los caballos, también hablaba de la relación de amor a estos animales.
He podido comprobar con mi hija, cómo se le ha despertado la pasión por montar a caballo y el bien que le ha hecho. Madrugamos para ir a su clase y con mucho tiempo de sobra; les lava, cepilla y vuelve a visitarles en las cuadras por la tarde. Monta desprendiendo una sonrisa y salta los obstáculos soltando adrenalina.
Me provocan sonrisa los nombres que les ponen a estos animales y más en argentino: Cartonero, Rubia, Chispita, Fresón, Chipi, Estanciera,lArafat, Lucerito..

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