La muerte de Miguel Delibes. El jueves leí que había empeorado de salud y pensé en dedicarle el diario de hoy sábado; cuando por la mañana leí su fallecimiento me pareció otro signo y me vino a la mente mis recuerdos de la infancia y las lecturas en el colegio de la novela El Camino, que fue casi la primera que leímos.
Muchas veces me acordaba de él; no sé por qué pero pensar en Delibes me lleva a Perales y siempre he considerado que por qué ahora tanto llanto cuando en vida no se le dio el homenaje que merecía. Me gustaría que se recordara a las personas cuando lo están pasando mal o en los momentos de sus vidas que más lo necesitan, no cuando ellos ya no lo van a poder ver con sus ojos. Me viene el recuerdo de Adolfo Suárez que siendo tan importante para la historia de España, está en su casa enfermo y no se habla de él tanto como mereciera y lo mismo me pasó con Paquito Fdez-Ochoa, amigo querido con el que jugaba al golf y lo mismo con Seve Ballesteros..por qué recordarles con su cáncer y no cuando por sus méritos deportivos necesitaban nuestros elogios.
Demos homenajes en vida. Que cuando estemos con la persona que queremos, la gocemos y no cuando se va que la recordemos; vivamos el presente. Hoy ya no está Miguel Delibes, hombre de mirada tierna y humilde amante de la naturaleza, pero ayer estuvo y podrían haber estudiado los jóvenes en los colegios con sus obras y no esos exámenes de Selectividad con artículos escritos por la Ministra Aído..por favor, que la cultura nos acompañe y que seamos agradecidos con las personas que nos enseñaron.

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