Dos niños, dos muletas y una imagen que emociona. El protagonista de la foto es Santiago Fretes, de 10 años, fanático de Racing. Nació con una malformación genética por la cual no pudo desarrollarse su pierna derecha pero que no le impidió, sin embargo, crecer en el sentido más valioso, el de la solidaridad. El sábado, durante la despedida de su ídolo, Diego Milito, utilizó una de sus muletas para superar un muro y ver la vuelta del Príncipe mientras que la otra se la prestó a un amigo para que también fuese parte, aunque detrás de la pared, del homenaje al delantero.

 
«Es mi amigo de la cancha pero no sé cómo se llama», dijo Santiago, tan fanático de Racing y Milito como del fútbol, sobre el niño que lo acompañaba. Santi es un eximio futbolista, pisa y toca la pelota de manera asombrosa. «Casi siempre vengo a ver a Racing. Le di la muleta al otro chico porque es mi amigo», dijo, y recordó el momento de la foto: «Estábamos viendo que Milito estaba dando la vuelta y lo queríamos saludar».

 

La mamá dice : «Toma te presto una así vemos los dos! Este tipo de cosas sólo pasan en el cilindro! »

 

 

 

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