Fácil sería si nos ayudásemos y permitiéramos que la vida nuestra y de los demás fuera alegre. Digo esto porque llevo una temporada muy dura y de poco descanso, de muchas gestiones administrativas, de papeleos de coles de hijos, de horas en la Seguridad Social..y me he encontrado con personas que me han hecho pasar auténticos calvarios porque cuando estás agobiado, el que te hagan volver al día siguiente, el que no te resuelvan un problema o el que no te entreguen lo prometido el día que vas a recogerlo y te dan largas es un sufrimiento que me impide dormir. Es fácil decir que estés tranquila, pero no vale. Es una bendición encontrarte con personas que , por el contrario, no paran hasta que todo se ha solucionado. ¿Qué cuesta ayudar a las personas? Tal vez lo que para uno es perder unos minutos, para el otro es poder pasar página y avanzar y lo mejor aún, que haya paz en el hogar porque si uno está nervioso, lo transmite y perjudica a la familia. Fuera el orgullo y más generosidad.

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