Con este frío nocturno no hago más que pensar en las miles de personas que duermen en la calle. A esta mujer la conozco de las calles de Buenos Aires y me angustia verla así de recogida por las mañanas y con su casa a cuestas cada día ; quizás es que por la noche no puede dormir. España está llena de gente que dejó su país de origen por buscar una solución a sus problemas y ahora no pueden sobrevivir ni en el nuestro.
Hoy homenajeo a Chema, un joven que duerme en un cajero de la calle Ríos Rosas. Le conocí el día de Nochebuena, cuando fui de voluntaria al comedor de Madre Teresa . Me decían que no necesitaban la comida, pues en Madrid se tira de todo y sobra alimento; que lo que necesitan es amor y compañía.

Pin It on Pinterest