Con lo discreta que es, seguro que no le gustaría nada verse publicada, pero como española que es, la quiero homenajear en este miércoles antes de Navidad. Santanderina, trabajadora y que se desvive por llevar con orden y rigor el Hogar del Peregrino. Da de comer a los más necesitados de las calles; les cuida y se preocupa por sus vidas. Desde las 7.30 am, ya los veo haciendo cola para entrar en el primer turno de las 11. Tienen hambre. Los voluntarios ayudan a limpiar, fregar y cocinar para que no les falte de nada. Nada más llegar me impactó la cantidad de gente con tanta necesidad. Me dieron el turno de los sábados y allá que voy muy pronto. Preparamos su desayuno y comida que les damos en bolsas. Ellos la tienen que traer y también el bote de plástico vacío de bebida tipo cocacola para rellenárselo de chocolate caliente en invierno; ahora es de café. Ni os cuento en qué estado traen sus bolsas y el olor que desprenden. Ha sido una buena cura de humildad para mis escrúpulos. Les voy a echar de menos cuando marche este sábado, pero no faltaré para despedirme pues son importantes en mi vida. En su pobreza, son ricos de corazón; cultos, simpáticos, nunca se quejan, sonríen a la vida y además muy agradecidos. Algunos te dicen que «les llenes la bolsa», pero no puede ser más que lo que se reparte de las donaciones de las pastelerías, panaderías y almacenes de Buenos Aires; nunca faltan los alfajores de chocolate. Al principio, cada vez que alguien en casa tomaba cualquier bote de plástico, lo guardaba para el sábado..pero la Hermana Josefa me dijo que los mal acostumbraba y que le ha costado muchos años enseñarles..hay que ser firme con ellos pues a mí me ataca la pena muy fuerte y ya me voy curtiendo y así valoro más si cabe tanto que tengo.
Mis compañeras me han enseñado mucho; preparamos juntas los bocatas y metemos las tartas, si hay, en botes de yogur vacíos, embolsamos los bollos..el ambiente es muy alegre y cuando llega Francis, nos revoluciona con su sonrisa. Les habla de fútbol a los hombres y siempre están con los piques de quién ganará el fin de semana.
Nuestros invitados, siempre me hablan de sus familiares españoles y de Serrat, Sabina y tantos artistas que aquí adoran. Juan es mi favorito y le lanzo besos cuando se marcha con la comida; pero nunca se quiere ir..se queda bebiendo el chocolate despacio y como es enchufado también de nuestra monja española, pues puede repetir; le ato la bufanda firme al cuello pues en invierno hacía mucho frío. Julio sólo puede mirar para abajo pues tiene una bola enorme en las cervicales y le duele mucho la cabeza; para que me vea, me tengo que agachar; como le cuesta andar, no sube las escaleras y le bajo la bolsa ya preparada; pasa horas al día leyendo Metafísica y me habla de los átomos..Así os podría hablar de cada uno hasta casi cien..Siempre les digo que tengan un buen día y que Dios les bendiga. Cuando he viajado y no he podido ir, nos hemos extrañado. Nunca podré olvidar estas mañanas tan felices.
Realmente os he contado un Cuento de Navidad, donde los protagonistas son personajes de carne y hueso; son mis amigos.

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