Hay muchos y muy buenos. Este fin de semana que he tenido jaleo en casa, he valorado mucho algo tan sencillo como el papel de cocina. Ese rollo del que tiramos y que vale para todo. Antes, cuando viajábamos, llevábamos el rollo de papel higiénico, pero fue sustituido por el colhogar. Limpia la encimera de la cocina que da gusto; el fregadero,que odio cuando se limpian los platos y quedan restos; para secarse las manos, para limpiar los zapatos, para limpiar los cristales, para cuando se cae la leche..hoy el café..Y cuando se acaba, se cambia fácil en el soporte vertical que tiene sólo un palo, porque el de la pared empotrado, que hay que quitar de cada lado el soporte para meterlo , ése no me gusta nada y menos el que cortaba el papel de plata o de plástico, que se quedaba siempre enganchado..
Hoy diario marujil, porque en el fondo lo somos..y ojalá ayudaran todos en las casas..en la mía me vuelvo feminista ya que los varones se escaquean.

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