Seguro que al leer este titular ya os viene la música de Enio Morricone de la película de dicho nombre. Pues la vi ayer después de 20 años y me emocionó más si cabe por haber estado en ese lugar hace bien poco. No recordaba algunas escenas y tampoco la dramática del final, en donde Jeremy Irons, que me encanta, porta la Custodia con el Cuerpo de Jesús. LLoré con una amiga al verla; cuánto dolor tuvieron que pasar los indígenas; ellos no entendían nada de los intereses económicos. Me despido con la carcajada del niño fiel a Robert de Niro; esa risa contagiosa que me decían que tenía de pequeña; verdad Feli?

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