La verdad es que no sé cómo contaros este maravilloso viaje; pensaba empezar por el final, con el triunfo de España y la euforia, pero hay tantas fotos, tantos temas mezclados que mejor lo hago en evolución y así os entra el gusanillo..será casi entrega por fascículos..
Por otro lado, me da cierto pudor contar mi vida y no partir de un tema concreto como siempre, pero si lo he vivido no lo puedo guardar para mí; os lo muestro y comparto con mucho amor y respeto.
El día que partimos, nuestra mascota de Verili, la perrita Kun, nos despidió con «tapado» de Maradona..se lo compré pequeño para que resultara más coqueta..no le gustó pues entendía que había chantaje..»me compra un regalo y me dejan unos días..»
Nuestra mascota familiar es mi hijo pequeño, que me alegra la vida y me la llena de felicidad. Partió de Buenos Aires con su bandera argentina pues alentaba a su equipo ya que dice que lleva dos años jugando al fútbol aquí y él se siente argentino..estaba tan feliz con la posible y segura victoria de su equipo que estuvimos en el Information Broadcasting Centre (IBC) y él volaba a modo de Superman..yo pensaba..si mi familia le viera..los periodistas deportivos le entrevistaban y seguro que salió en muchas televisiones del mundo pues yo le dejaba ya que me hacía mucha gracia verle tan feliz y tan realizado; daba previsiones de goles, jugadas..todo era Argentina..y fútbol..como diría el dicho español : «hasta para ir al cuarto de baño»
Conocí al súper equipo de Telefé y vi cómo es de buena la televisión que están haciendo; noche y día trabajaban, tomando aviones y haciendo previas y programas nocturnos. Bravo ¡ felicidades por la audiencia merecida. Inolvidable haber accedido a este lugar restringido para periodista muy cualificado y con acreditación; mientras mi marido trabajaba, nuestro hijo jugaba al fútbol en un trozo de césped que encontraron, con sus recién amigos los negritos que trabajaban en mantenimiento y electricidad; le llamaban Messi y él representaba a su bandera..impòsible de borrar de mis retinas.
Sin excesivas medidas de seguridad, porque el personal sudafricano es tan bueno y no desconfiado, entramos al Soccer City y fue la realización del sueño de «mis varones». Era el día antes del partido de Uruguay- Ghana y accedimos al estadio como unos privilegiados. Reviví el diario en el que os hablé de Mandela y de la película In victus; no podía creer que estuviéramos solos en donde se jugaría la final y con 100 mil personas dentro.
No me gustaba el fútbol; decía que lo odiaba..así que en este primer día iba entregada a mi familia, para darles gusto en un día muy intenso. Ahora todo es diferente; como siempre, he aprendido mucho..pero esto viene más adelante.
«Para todos ustedes, con amor, Verili Noticias» +

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