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5 Comments

  • Marisa

    Lorca llegó a Buenos Aires creo que en el año 1933 y con el tiempo se «hizo» con algunos lugares que pasaron a ser sus «sitios»: el Gran Café Tortoni, el Teatro Avenida y el Hotel Castelar. En el hotel, que está en la Avenida de Mayo [o «de los gallegos», como se le llama cariñosamente, pues la mayoría de los bares, restaurantes, hoteles y tiendas eran y son de inmigrantes o desdendientes de gallegos. Sabéis que se dice que Buenos Aires es la ciudad más grande de Galicia] funcionó la peña «Signo», una tertulia a la que concurría «la flor y nata» del mundo literario, musical y pictórico de la época y de la que participaba Lorca.
    El Castelar, pertenece a una familia de descendientes de españoles y debe su nombre a Emilio Castelar (presidente de la Primera República Española) fue uno de los hoteles más suntuosos que tuvo la ciudad. Como dice Vero, no es difícil imaginar a Federico, escribiendo, tranquilo, lejos de los prejuicios que acabarían finalmente con su vida. Al marcharse, sin pensar que no volvería, dicen que en su despedida comentó que en cada calle, en cada paseo, dejaba un recuerdo suyo.

  • Sue

    «Yo sé que mi perfil será tranquilo
    en el musgo de un norte sin reflejo.
    Mercurio de vigilia, casto espejo
    donde se quiebra el pulso de mi estilo.

    Que si la yedra y el frescor del hilo
    fue la norma del cuerpo que yo dejo,
    mi perfil en la arena será un viejo
    silencio sin rubor de cocodrilo.

    Y aunque nunca tendrá sabor de llama
    mi lengua de palomas ateridas
    sino desierto gusto de retama,

    libre signo de normas oprimidas
    seré en el cuerpo de la yerta rama
    y en el sinfín de dalias doloridas. »

    Me gustó siempre y creo que no hay ni un verso ni palabra de este hombre que no haya leído…Vero preciosa elección.
    Bss desde Málaga, ,a esta hora, desde este sitio.
    Sue

  • Marisa

    «Yo pronuncio tu nombre
    En las noches oscuras
    Cuando vienen los astros
    A beber en la luna
    Y duermen los ramajes
    De las frondas ocultas.
    Y yo me siento hueco
    De pasión y de música.
    Loco reloj que canta
    Muertas horas antiguas.

    Yo pronuncio tu nombre,
    En esta noche oscura,
    Y tu nombre me suena
    Más lejano que nunca.
    Más lejano que todas las estrellas
    Y más doliente que la mansa lluvia.

    ¿Te querré como entonces
    Alguna vez? ¿Qué culpa
    Tiene mi corazón?
    Si la niebla se esfuma
    ¿Qué otra pasión me espera?
    ¿Será tranquila y pura?
    ¡¡Si mis dedos pudieran
    Deshojar a la luna!!»

    Perdón por «colarme» otra vez en el blog. Recuerdo haber tenido que analizar este poema en un examen, hace muchos años. Por cierto, no fue fácil. Quién puede pretender analizar un verso tan hermoso como ese que dice: ….» Si la niebla se esfuma
    ¿Qué otra pasión me espera?…»
    Un abrazo desde Madrid.

  • beguito

    la verdad es que a mi ninguno de estos antiguos me gustan pero reconozco que escriben muy bien, sobre todo que me gustan y que han dejado una huella en gente que les encanta leerlos pero bueno tambien digo que quizas sea porque yo soy mucho mas sencilla y me gustan las cosas, del dia a dia, y sin que tengan muchas mas florituras. Espero que hayas disfrutado entrando en su habitacion tambien tiene que ser una maravilla descubrir sus recobecos.

  • paqui

    Córdoba lejana y sola.

    jaca negra,luna grande
    y aceitunas en mi alforja.
    Aunque sepa los caminos
    yo nunca llegaré a Córdoba.

    Por el llano,y por el viento,
    jaca negra,luna roja.
    La muerte ya me está mirando
    desde las torres de Córdoba.

    ¡Ay quë camino tan largo!
    ¡Ay mi jaca valerosa!
    ¡Ay que la muerte me espera,
    antes de llegar a Córdoba.

    Córdoba.
    Lejana y sola.

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