Pude asistir a esta carrera de invidentes. Fue una emoción inmensa ver cómo las ayudaban a subir y bajar del podium mientras sonaba la canción «We are de champions». Había distintas categorías. Mi favorita es siempre la de los niños Síndrome de Down pues me gusta mucho cuidarles y compartir sus esfuerzos contra la naturaleza. Sus madres siempre velando por ellos y los que no tienen familiares que les atiendan, tienen voluntarios estupendos que entregan su tiempo para darles todo su amor.