Hacía mucho que no os presentaba a un amigo argentino de los que conozco en mis paseos celestiales.
Esta mujer pasa todo el día en la puerta de la iglesia para recaudar plata para pagar el tratamiento de su hijo; sus ojitos se le van cerrando y su piel está muy curtida por el viento y el sol.
A mí ya no me pide dinero pues sabe que tenemos otro lenguaje; me llama linda y me derrite con su pequeñez. Es su lugar y no lo deja más que para entrar en el templo y saludar; ni pide el desayuno de los sábados por miedo a que se lo quiten .
Es una más de la familia de Las Esclavas, pues no podría ya pensar en esta escalera sin ella.
Cuando la vi totalmente perdida contemplando los paisajes de los televisores, le dije q le tomaría la foto para que ese sueño de viajar a su país Perú o a España se cumpla.
Cuánto tenemos..ellos tienen más. Vuelve a salir mi lema: -:+