Foto archivo Thays.
Zona de Buenos Aires donde vivo y que tanto me gusta; cada calle me recuerda una zona de Madrid, de mi Madrid querido.
A principios del siglo xx, los días jueves, los niños de la aristocracia, se reunían a jugar en La Recoleta acompañados por sus niñeras e institutrices. Desde lejos , y a veces escondidos tras las plantas, los niños humildes los espiaban y seguramente, envidiaban. Éste era un tema algo recurrente ya que en el parque Lezama se armaba el tradicional Árbol de Navidad para que los niños «ricos y pobres» confraternizaran.