El Arte de la Prudencia.
Baltasar Gracián.
Saber distribuir las cosas es saberlas disfrutar.
A muchos les sobra la vida y se les acaba la felicidad. Estos no disfrutan de las alegrías, sino que las malogran.Cuando se ven tan adelante en la vida, les gustaría volver atrás.
Son postillones de la vida que suman al natural paso del tiempo su propia precipitación. Querrían devorar en un día lo que apenas podrán digerir en toda la vida.
Viven las desdichas apresuradamente, se comen los años por venir, y como van con tanta prisa pronto acaban con todo.
Incluso en el deseo de saber debe haber medida, para no saber las cosas malsabidas.
Hay más días que dichas.
Despacio al disfrutar y deprisa al actuar.
Las acciones bien están una vez hechas; las alegrías mal, una vez acabadas.