Me gusta despedirme de ellos e ir a verles nada más partir y volver de un viaje.

Siempre mi gratitud por la vida que me han dado y conforme pasa el tiempo y les veo más vulnerables, me conmueve todo lo que han hecho por sus hijos.

A ellos les dedico hoy mi diario, como lo hago cada día.

Mi madre cose las bolsas Verili con esmero y le dedica muchísimo tiempo para que salgan perfectas. Así que esto es un añadido extra al amor de Verili en la creación y en su presentación.

Mi padre siempre se ha preocupado de qué tal me iba siempre me preguntaba cómo iban las ventas y los ingresos y también me decía que no era normal lo que trabajaba y que no estaba pagado. Muchas veces les he tenido que decir que es todo lo que hay detrás. Recuerdo cuando vendía al Prado que era mucho esfuerzo y no ganaba nada el prestigio y la categoría de hacerlo valía todo pero ellos no lo entendían.

Padres no hay más que uno eso se decía de niños y ahora  lo corroboro con inmenso amor.