Hoy volví a la palestra y qué mejor dicho..Cuánto deseaba empezar después de dos meses sin apretar bien el abdomen. Soy una valiente porque ahí que me metí en una clase enorme con un profesor súper cañero y con unos alumnos elásticos y que hacían todo perfecto. Aunque hay lugares que lo hacen en camas, yo prefiero el suelo y que me cueste más hacerlo ya que me da la sensación de que es más beneficioso. Qué bien me siento y cómo se estira el cuerpo. En la relajación del final me he quedado literalmente dormida. Ah¡, qué gracia cuando dio: «Las mejiyyyas pegadas a la colchoneta». Apenas nombramos las mejillas en castellano y decimos pómulos, mofletes..pero qué rico es el vocabulario cuando se utiliza bien.

Pin It on Pinterest