Anuncian la Navidad, como las luces que ya están instaladas en las calles más transitadas de Madrid. Cada año se adelantan más y como hay mucha crisis pues para acelerar el consumo. Para idem, los polvorones que me acabo de comer mientras os escribo el diario. Junto a la maleta de viaje de mañana, está la bolsa de dulces q la abuela manda a su nieto; no me he podido resistir a probarlos y doy fe que «se pueden comer»; el calor bonaerense no impedirá que se coman en verano pues son típicos de invierno y de frío ya que aumentan la temperatura corporal.
» A nadie nos amarga un dulce » dice el dicho.

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