Me dio pena ver a estos chicos cargando con la publicidad a cuestas y qué mejor dicho..Había visto ya en España a personas anunciando que «compran oro», pero sólo por delante y esta vez, el anuncio era por delante y por detrás y andante.
Los «modelos» lucían alegres y se reían unos con otros;incluso uno iba en una especie de moto; eso me consolaba ya que sufro con cualquier motivo de humillación.
Qué viva México ¡¡