Creo que cuando más tomo es el día de fin de año pues no soy muy uvera. De pequeña me decían que engordaba el pecho..y no las comía..qué tonterías..con lo bueno que es vivir sin complejos.
Esta foto la hice porque me parecía un bodegón y además algún travieso las picotea sin arrancarlas del tallo y me parece tan feo cuando queda el racimo pelado..
Hice unos diseños con pendientes de uvas, maravillosos, inspirándome en la obra del pintor Meléndez, con motivo de su exposición en el Museo del Prado. Me sentía orgullosa entrar en el museo como diseñadora..jamás podré olvidar mi corazón palpitando al anunciarme en seguridad como Verili y poder llevar material para reponer..cuánto trabajo había detrás y cuánto premio en vida como artista.