Cada uno mira a su lado..a veces los matrimonios vivimos así..distancia por desencuentros o enfados que se pasan rápido.

Os comparto lo vivido ayer el nuevo ciclo de vanguardias de arte, concretamente La nueva objetividad, arrancando con Hopper.

La habitación en Nueva York es un óleo sobre lienzo de Edward Hopper de 1932 que retrata a dos personas en un apartamento de la ciudad de Nueva York. Actualmente se encuentra en la colección del Sheldon Museum of Art.

La escena refleja  algo cotidiano y sencillo El exterior es muy oscuro porque la escena se desarrolla de noche . En el interior puede verse que el color de las paredes es de un verde intenso y , tanto la puerta como la mesa son de madera de roble .

Hay un hombre rubio en mangas de camisa leyendo el periódico en un sillón tapizado de rojo  y la pantalla también tiene el mismo color, la mujer -que se supone que es su esposa -teclea con  desgana las teclas de un piano , lleva un vestido de un color rojo intenso y la cabeza y hombros están girados hacia el piano , tocando las teclas con un solo dedo .

Es un matrimonio acomodado donde él expresa una gran tensión leyendo la prensa, literalmente se vuelca en el periódico que tiene entre manos, no está en este mundo, lee con atención algo que centra su interés, y hace caso omiso a su esposa. Su mujer, se siente abandonada, está acostumbrada a estar aburrida, teclea con desgana el piano y es poseedora de un secreto.


Este es Hopper, un artista capaz de crear escenas, capaz de crear ambientes, historias y capaz de estimular nuestra imaginación, dotando a sus personajes de un escenario, que casi siempre tiene una fuerza expresiva que nos arrastra a una imaginación desenfrenada, es más, este cuadro podría servir de comienzo para la base de un guión cinematográfico.