Me gusta apurar la ropa de verano ..usarla hasta que llegan las medias..amanezco con chaqueta y rápidamente la quito..es una gozada este veranillo de San Miguel. Veo botas en los escaparates y pienso en las sandalias que sigo usando y que no pueden ser más cómodas..hay ropa de casa y de no casa, pero que no es formal para ir a Madrid..cuando voy a  la capital me visto de señorita..hasta me pinto un poco..pero en el fondo me gustaría «ir disfrazada», como me dicen en casa..en Buenos Aires fui muy libre caminando por la calle, sin sentir q nadie miraba de arriba abajo..