Me molestan; me encanta el silencio.
Ayer jugué al golf y el campo está junto al circuito del Jarama de coches..ni os podéis imaginar el ruido..el señor al micrófono..»la madre que los parió» y cuando terminaron las carreras, por si fuera poco, vinieron los jardineros montados en sus máquinas segadoras a recortar bien el césped del campo..un ruiiiiidoooo que me fastidió el día..la verdad. Uno puede tener paz interior, pero el ruido exterior excesivo, altera.
Recuerdo hace 8 años que tenía el billete sacado para ir a Calcuta, al hogar de Madre Teresa. Ya tenía unas vacunas puestas y al leer el prospecto de la de la malaria, me dio tanto miedo..soy tan miedica a lo que pueda alterar mi paz..la salud del cuerpo..que los efectos secundarios posibles «permitieron» decir que no al viaje..una pena por un lado pues era con mi madre y hermano..por otro, al ver vídeos de La India, con tantísimo ruido y bocinazos..pensé..qué a gustito me quedo en mi tierra