Ayer estrené unas que me compré por bonitas y originales. Pues bien, me daban ganas de llorar de dolor..buf, es que se me clavaba la tira sobre el empeine que me ha hecho hasta heridas. No la típica ampolla de principio de calor, no; da pena ver mis pies, con lo bonitos que lucen arreglados, con las uñas bien pintadas..Y eso que el otro día pregunté en una tienda por lo que contenía una bolsita tipo plantilla y me dijo q era justo un protector para cuando te hacen daño las sandalias..también los hay para que no se te salgan, para sujetar los talones..Hoy máster en zapatos. Almudena, te dedico el diario de hoy.
Otra vez me pasó y como compro rápido y por impulso, llega el día del estreno y te acuerdas del zapatero que los hizo y de su familia. En aquella ocasión los lucía en la gala de entrega de los Goya, que dura como 5 horas; pues no pude levantarme ni en los descansos. Qué gusto da cuando llegas a casa y te descalzas..Como hablo hilando a la vez, ahora me estoy acordando cuando antiguamente se ponían unas fundas en los pies nada más entrar en las casas para dar brillo al suelo a la vez que andaban. Qué graciosos.

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