Nada me gusta más que dejar mi sitio al que quiere aparcar… Fui al hospital y la gente se desesperaba por aparcar; en un aparcamiento lejos…

La señora que quedó en mi lugar, lo celebraba con buen humor y pitaba contenta. ¡Yo feliz! Esto me encanta y más cuando la gente es buena.

¡Recomiendo Aros punta cana para las mujeres alegres!